El Tabernáculo -20

El Lavamanos


Por: Brad Scott
De: WildBranch Ministry

Traducido por: María E. Figueroa

Sh'mot 30:17-21
"Habló más YHVH a Moisés, diciendo: Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua. Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies. Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para YHVH, se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones."

El lavamanos es la última parte del tabernáculo en esta lección. Estoy personalmente deleitado de que sea la última pieza de mueblería mencionada y separada, así como lo es el altar de incienso, por una enseñanza de la santidad de aquellos quienes son sacerdotes de YHVH. El lavamanos es hecho de bronce. Yo he hablado del significado del bronce anteriormente. El mismo habla de juicio. Esto será apropiado para la naturaleza del lavamanos. Tiene que ser colocado entre el tabernáculo de reunión y el altar. El Lugar Santo y Lugar Santísimo son conocidos como el tabernáculo de reunión. El altar se refiere al altar de bronce del sacrificio. Después de entrar por la única puerta que queda al este de los atrios, y después de hacer los sacrificios en el altar de bronce, el sacerdote entonces procede al Lugar Santo. Sin embargo, DESPUES que el sacrificio ha sido hecho, pero ANTES que él pueda ministrar o acercarse a YHVH, él debe lavarse las manos en el lavamanos, sino, puede morir. ¿Qué es lo que YHVH nos está tratando de enseñar aquí?

Empecemos por definiendo la palabra lavamanos. En Hebreo, esta palabra es kiyor. Esta palabra significa purificar. Es también la palabra para horno. En Mishlei 17:3 leemos, "En el crisol se prueba la plata y en el horno se prueba el oro, pero al corazón lo prueba YHVH." ¿Cómo prueba o limpia YHVH nuestros corazones? Efesios 5:25-26 dice, "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Mesías amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra." Uno de los principios fundamentales de las Escrituras que hemos cubierto muchas veces en el pasado es que usted no puede separar las palabras de 'Elojim de 'Elohiym. El rechazar las palabras de 'Elohiym es rechazarlo a Él. Yo hablo en mucho más detalle acerca de esto en la sección de lecciones. Al Dios de Israel solamente se le puede acercar por aquellos quienes están limpios (1 Yonahan 1:9). Lo que es limpio e inmundo SOLAMENTE es revelado en Su PALABRA. El lavamanos es una ilustración de ser limpio por la palabra. Su regalo de salvación, o redención, se encuentra en el altar de bronce. Ahora preguntamos si el lavamanos es una ilustración del bautismo. La respuesta de esto se encuentra en la introducción de la consagración de los sacerdotes que se encuentra entre los capítulos 27 y 30.

Sh'mot 29:4-7
"Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua. Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás."

Aarón y sus hijos son lavados de pie a cabeza (taval) en preparación de su ministerio. No se nos dice cuándo este proceso toma lugar. Esto parece ser un evento único. Yo asumiría que ocurre en un momento después que se establece el altar resacrificio y antes de que ellos puedan ministrar en su oficio sacerdotal. Basado en esto, usted puede llegar a sus propias conclusiones de cuándo la inmersión (bautismo de agua o de otra forma) toma lugar después del sacrificio. El lavamanos, no obstante, es para el lavado diario de los pies y las manos solamente. La diferencia entre taval , una inmersión completa, y un rachatz o lavado diario, está ilustrado hermosamente en Yohanan 13:4-10:

"se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón Kefa; y Kefa le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Yeshúa y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. Kefa le dijo: No me lavarás los pies jamás. Yeshúa le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Kefa: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Yeshúa le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos."

Todos los discípulos de Yeshúa eran ministros del reino excepto Judas quien nunca había sido inmerso (taval) y vestido con las ropas sacerdotales, por así decirlo. Sin embargo, Yeshúa aclara que ningún discípulo tiene parte con Él si él o ella no están dispuestos a ser limpiados diariamente. Así es que ¿Cómo nos limpiamos en este lavamanos? ¡Lo hacemos al sumergirnos nosotros mismos en Su palabra para que hagamos la obra de nuestro Padre! Recuerden que este lavamanos es colocado justo afuera del Lugar Santo. Para que un seguidor del Mesías pueda ministrar en este mundo, él debe limpiarse por la palabra primero. En otras palabras, COMO yo sabría lo qué hacer o cómo hacer si yo no fuera instruido por Su palabra primero? Si yo trato de hacer lo que pienso que es correcto y en esencia hacer mi propia obra, entonces estoy comiendo del árbol de la ciencia del bien y el mal y cometiendo obras de iniquidad. El resultado final de esto es la muerte. Un kal v'jomer puede usarse aquí. ¿Cómo puede YHVH confiar en Sus sacerdotes para que ministren en los oficios vitales del Lugar Santo, si ellos no obedecen la simple orden dada en el atrio? "¿Como puedo confiarles cosas mayores si ustedes no hacen cosas menores?" Esto es cierto con muchas de las ordenanzas de YHVH. El Sabat semanal es una ilustración de un descanso eterno que tenemos en Yeshúa. El descanso eterno es mucho más importante que el Sabat semanal. Pero si no obedecemos el Sabat menor, ¿Cómo podemos ser confiados a entender el Sabat mayor? ¿Me permitirá YHVH comer del pan y adornar la Menora si yo rehúso lavarme las manos primero?

No es sólo el deseo de entrar en el Lugar Santo lo que debe ser nuestra motivación para limpiarnos. Debe ser en sí el proceso del lavado lo que tiene que ser nuestro mayor interés. Si por ejemplo YHVH quiere que yo me reúna con Él en el tope de la montaña, yo fácilmente podría pagar por un servicio de helicóptero. Pero es la experiencia de la subida al tope de la montaña lo que YHVH esta buscando que yo tenga. En Sh'mot 38:8 se nos dice que el lavamanos tenía que ser construido de los espejos de las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Eso era para que cuando se lavaran las manos y pies en el lavamanos se pudieran ver dos cosas que YHVH quería que se vieran. En aquellos tiempos, los espejos eran utilizados por la misma razón que hoy día. Chequear cuan bien me veo o buscar mis defectos. YHVH quiere que sepamos quiénes somos nosotros, que somos Sus hijos, sentados en lugares celestiales con Él. No hay nada de malo que busquemos en las Escrituras para recordarnos a nosotros mismos que no somos como el resto del mundo y que somos la niña de Sus ojos. Sin embargo, tenemos que buscar en nuestros corazones a la vez que buscamos sacar la raíz del pecado. El lavamanos reflector fue diseñado para revelar ambos aspectos.

Yo creo que es el deseo de todo el mundo quienes se llaman a sí mismos hijos de YHVH es el ser la novia de Yeshúa. Quizás a usted se le ha enseñado que todo aquél que confiesa que Él es YHVH, será la novia. No obstante, tenga en mente que la novia tiene un velo. Las Escrituras nos dan las características de la novia. Ella será aquella quien es una casta virgen (2 Corintios 11:2). Ella está lavada en las aguas de la palabra, que no tiene ni una mancha o arruga, santa e inmaculada (Efesios 5:26-27). Virtualmente, todas las expresiones proféticas concernientes al fin de los tiempos, hablan claramente de la diferencia entre aquellos quienes son Suyos y aquellos quienes no lo son. Aquellos que no son Suyos no se lavan a sí mismos. Ellos profanan el Sabat y contaminan Sus festivales. Ellos menosprecian Sus ordenanzas y rechazan Sus estatutos y mandamientos. Ellos comen carne de cerdo y adoptan los caminos de las naciones. Ellos han podido detenerse entre el altar de bronce y el lavamanos o quizás ellos nunca han llegado en sí hasta el altar. De esto, yo no soy el juez. Las vestiduras de justicia sólo son puestas en aquellos quienes se han lavado a sí mismos. Al final, muchos irán a la cena de las bodas sin ninguna vestidura de las bodas, y muchos habrán contaminado sus vestiduras.

Hitgalut 3:5-6
"El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias."

¡Shalom Alecheim!